jueves, 17 de diciembre de 2009

PROBLEMAS SEXUALES CON TU PAREJA

Qué pasa si tu compañero se niega a tener relaciones o te pide que sean cortitas, ¿tiene la culpa tu sobrepeso? Y, ¿si el caso es al revés y eres tú la que estás cansada de él? ¿Qué opinan los expertos al respecto?, las psicólogas Jacqueline Andonegui y Ana Marí­a Amigo responden a las inquietudes de nuestras usuarias:

Tengo 20 años y una vida sexual activa. Llevo 7 meses con una persona que me satisface, pero siento que comienza a ser rutinario, ya que sólo logro el orgasmo en una posición y lo disfruto mucho, pero me aburre que siempre sea así­. ¿Está bien o tendré algún problema?

¿Es un problema para ti?, eso es lo primero que tienes que responderte. Cada persona es diferente y tiene su forma particular de disfrute. Lo peor que puedes hacer es obligarte a tener orgasmos de otras formas. Sigue experimentando sin tener como objetivo más que el sentir y dejarte llevar, pues en la medida que te pongas a pensar que debes tener un orgasmo en otras posiciones será muy difí­cil que lo logres y emergerá la angustia, lo que si generara un problema.

Estoy muy enamorada de mi pareja, jamás he sido infiel, pero ya no disfrutamos mucho del sexo, pero es más por mi parte. Trato de evitarlo y eso provoca peleas y reproches. ¿Qué puedo hacer para recuperar las ganas como cuando recién andábamos?

Hay muchas razones que pueden explicar la disminución de la libido, sin embargo, no me das muchos datos para hipotetizar la causa de la tuya. Es importante que más que enfrentarlo con peleas y reproches, tu pareja tenga una actitud de escucha, comprensión y apoyo, para que puedas comunicarte con él con tranquilidad y decirle lo que necesitas, lo que podrá ayudarte a descubrir cuál es la causa y enfrentarla.

Estuve 7 años casada. Era una relación maravillosa hasta que un dí­a discutimos. í‰l se fue y me dijo que no volverí­a. Esto me tiene muy mal. Tenemos una bebé de 7 meses y un hijo que biológicamente es sólo de él, pero que me dice mamá. í‰l estuvo con otra persona un par de semanas. No puedo perdonarlo.

Por lo que mencionas él ya terminó la relación unilateralmente y sin mayor preocupación por ti o sus hijos. Lo importante es que aclares qué quieres tú, qué tipo de pareja mereces, cuáles son los lí­mites para ti en una relación y qué no estás dispuesta a transar. Recuerda que eres más que una relación de pareja, y que enfrentar la realidad puede doler mucho a veces, pero todo se pasa. Tienes mucho por qué luchar, comenzando por ti misma.

Convivo hace 4 años y tenemos un hijo. Lo he descubierto en muchas mentiras, con conductas extrañas con su celular y correo. Estoy súper complicada, escucho a la gente que me rodea que me dicen que lo mejor es estar lejos de ese hombre. Yo lo he hablado con él y me dice que todo es un invento de mi parte.

Lo importante es que confrontes con él las mentiras y enfrenten qué está pasando en su relación de pareja y qué es lo que él quiere y proyecta. No puedes tomar decisiones por lo que otros dicen que pasará. Una relación no es fácil de sacar adelante y ustedes además de tener un hijo en común, han invertido ya 4 años en la suya. Es momento de que se sienten a dialogar con respeto.

domingo, 22 de noviembre de 2009

EL TESTICULO

LOS TESTÍCULOS

La mayoría de los hombres saben que el esperma se produce en sus testículos y que la temperatura normal del cuerpo es demasiado elevada para que este proceso pueda ocurrir (por eso, la ropa interior excesivamente apretada, al mantener los testículos cerca del cuerpo, puede hacer disminuir la cantidad de esperma). Sin embargo, cuando el hombre se prepara para eyacular, los testículos son atraídos hacia
el cuerpo (una técnica antiquísima utilizada para posponer la eyaculación consiste en tirar de ellos, alejándolos de éste).

El conducto deferente va desde los testículos hasta la glándula prostática (ver figura 2). El esperma se traslada por este conducto hasta su extremo superior, donde se mezcla con las secreciones de las vesículas seminales y de la próstata inmediatamente antes de que se produzca la eyaculación. Las secreciones de la próstata constituyen aproximadamente un tercio del volumen del líquido eyaculado y
son las responsables de su color blanquecino. El esperma es sólo una pequeña parte del fluido eyaculado, por lo que los hombres que se hacen la vasectomía eyaculan aproximadamente la misma cantidad de fluido antes y después de la operación.

sábado, 21 de noviembre de 2009

CONOCETE A TI MISMO

Conócete a Ti Mismo

Explorar tu cuerpo y comprender tu ritmo de excitación es esencial para convertirte en un hombre multiorgásmico. De hecho, los mejores amantes son los que están atentos tanto a su propio deseo como al de su pareja. En el capítulo 4 hablaremos de cómo satisfacer el deseo de ésta, pero primero debes aprender a satisfacer el tuyo. Por tanto vamos a comenzar por describir brevemente los factores básicos de tu anatomía sexual, tu energía, tu excitación, tu eyaculación y tu orgasmo. Después te proponemos algunas ideas que te permitirán explorar plenamente tu potencial para el placer.

TU CUERPO

EL PENE

Cuando piensan en su propia sexualidad, la mayoría de los hombres piensan en su pene. Es el lugar mágico donde empezar porque es la parte más obvia de nuestra anatomía sexual.

Curiosamente, todavía hay mucho misterio y mucha falta de información sobre este órgano de apariencia tan simple. Para empezar, en el pene no hay huesos ni músculos; de hecho, este órgano está formado principalmente por tejido esponjoso. Como no tiene músculos, no puedes trabajarlo como se trabaja un bíceps... una pena. Sin embargo sus primeros centímetros se insertan dentro del cuerpo en el músculo pubococcígeo (frecuentemente llamado músculo PC), el cual, como más tarde explicaremos, podemos fortalecer para lograr erecciones más fuertes, orgasmos más
intensos y un mejor control eyaculatorio.

Como a muchos hombres les preocupa el tamaño de su pene (tanto que algunos incluso se
someten a operaciones para aumentarlo), dediquemos unas líneas a comentar el tema. A lo largo de la historia humana los hombres han hecho muchos intentos de agrandar el símbolo de su masculinidad, de tal forma que los taoístas incluso tenían un método para ello que explicaremos en el capítulo 8. Pero la verdad es que el tamaño de la erección es mucho menos importante que su fuerza y el empleo que se hace de ella. Si practicas el kung fu sexual, verás ampliamente confirmado el hecho de que eres «suficientemente hombre» para cualquier mujer. Si a pesar de todo te sigue preocupando el tamaño de tu pene, antes de correr al quirófano tómate un momento para leer la sección llamada «Por favor, doctor, ¿podría hacérmela un poco más grande: alargar el pene».

viernes, 20 de noviembre de 2009

LAS PRUEBAS DEL HOMBRE MULTIORGASMICO

Probablemente las investigaciones más extensas realizadas en laboratorio sobre la capacidad multiorgásmica masculina sean las llevadas a cabo por William Hartman y Marylin Fithian. Estos investigadores hicieron pruebas a treinta y tres hombres que afirmaban ser multiorgásmicos, es decir, capaces de tener dos o más orgasmos sin perder la erección.

Así, mientras estos hombres mantenían relaciones sexuales con sus parejas en el laboratorio, Hartman y Fithian registraron su ritmo cardiaco, que es, a juicio de los investigadores, el mejor método para identificar los orgasmos. En reposo, el ritmo cardiaco masculino tiene una media de unas 70 pulsaciones por minuto; durante el orgasmo el ritmo casi se dobla, elevándose a 120 pulsaciones; y después del orgasmo, el corazón recupera el ritmo de reposo (ver figura 1).

También midieron las contracciones pélvicas (más obvias en el movimiento de tensión involuntaria del ano), que coinciden con el aumento del ritmo cardiaco durante el orgasmo. Sus hallazgos fueron sorprendentes: los gráficos de excitación sexual de estos hombres eran idénticos a los de las mujeres multiorgásmicas. Quizá los hombres y las mujeres sean más parecidos de lo que solemos pensar. Evolutivamente, esta
similitud tiene sentido ya que los genitales masculinos y femeninos proceden del mismo tejido fetal.

En su conocido libro The G spot and other recent discoveries about human sexuality, Alice Ladas, Beverly Whipple y John Perry, afirman que la sexualidad masculina y femenina son casi idénticas. Además de su conocido descubrimiento del «punto G», también sugieren que los hombres pueden experimentar orgasmos múltiples, como las mujeres.

En la investigación dirigida por Hartman y Fithian, la media de orgasmos de los hombres multiorgásmicos fue de cuatro. Algunos tenían un mínimo de dos, y ¡uno de ellos llegó a tener hasta dieciséis! En otro estudio llevado a cabo por Marion Dunn y Jan Trost, la mayoría de los hombres declaraban haber tenido entre dos y nueve orgasmos por sesión.

Llegados a este punto, es importante mencionar que la sexualidad taoísta no se basa en llevar la cuenta de los orgasmos, sino que más bien trata de cultivar una sexualidad sana y satisfactoria.

Así, puedes sentirte satisfecho con uno, con tres o con dieciséis orgasmos: cultivar la sexualidad significa profundizar en el placer corporal y aumentar la capacidad de intimar con tu pareja. Cada persona y cada experiencia sexual es diferente, por lo que el número «justo» de orgasmos dependerá del deseo que tú y tu compañera tengáis en ese momento. Cuando te hagas multiorgásmico, no tendrás que preocuparte por durar más tiempo o por cuántos orgasmos tiene tu compañera porque ambos podras tener todos los orgasmos que quieras.

martes, 17 de noviembre de 2009

ONDAS CEREBRALES Y REFLEJOS

El orgasmo es una de las experiencias humanas más satisfactorias y, si alguna vez lo has disfrutado (casi todos los hombres lo han hecho), no necesitas que te lo defina. Pero no todos los orgasmos se originan de la misma forma. El orgasmo es ligeramente diferente para cada persona e incluso es distinto para la misma persona en momentos diferentes. A pesar de ello, los orgasmos masculinos comparten ciertas características comunes: movimientos corporales rítmicos, aumento del pulso,
tensión muscular y, posteriormente, una repentina liberación de la tensión que incluye contracciones pélvicas. Además es muy placentero. Después de señalar que «el orgasmo es el peor entendido de los procesos sexuales», la tercera edición de Smith‘s general urology explica que el orgasmo incluye «contracciones rítmicas involuntarias del esfínter anal, hiperventilación (aumento del ritmo respiratorio), taquicardia (aumento del ritmo cardíaco) y una elevación de la presión sanguínea».

Los cambios descritos en estas definiciones se producen en todo el cuerpo. Sin embargo, durante mucho tiempo el orgasmo ha sido (y para muchos hombres sigue siendo) un asunto estrictamente genital. Wilhelm Reich, en su controvertido libro La función del orgasmo, fue el primer occidental en afirmar que el orgasmo afecta a todo el cuerpo y no sólo a los genitales.2 En Oriente, los taoístas han sabido desde hace mucho tiempo que el orgasmo afecta a todo el cuerpo y desarrollaron técnicas para extender el placer orgásmico.

Actualmente, muchos investigadores dentro del campo de la sexualidad afirman que el orgasmo tiene más que ver con el cerebro que con la fuerza muscular. La investigación de las ondas cerebrales está empezando a revelar que el orgasmo podría ocurrir fundamentalmente en ese órgano. El hecho de que se puedan tener orgasmos estando dormido (sin que medie contacto corporal) parece confirmar esta teoría, y el neurólogo Robert J. Heath de la Universidad Tulane ha presentado otras pruebas que
también la apoyan: descubrió que la estimulación mediante electrodos de ciertas zonas cerebrales produce un placer sexual similar al producido por la estimulación física. A muchos terapeutas sexuales les gusta decir que el sexo ocurre en el cerebro. Hay cierta verdad en esta afirmación, particularmente cuando hablamos del orgasmo.

A diferencia del orgasmo, que es una experiencia cumbre a nivel físico y emocional, la eyaculación es un simple reflejo que ocurre en la base de la columna y da como resultado la expulsión del semen. Michael Winn, veterano instructor del Tao Sanador y coautor de Secretos taoístas del amor: cultivando la energía sexual masculina, explica: «Muchos hombres se quedan fríos ante la idea de un orgasmo sin eyaculación porque llevan mucho tiempo, a veces décadas, viviendo el sexo con eyaculación. Lo primero que tienen que hacer es desmitificar ésta, ya que no es más que un espasmo
muscular involuntario».

Con la práctica es posible aprender a experimentar el sentimiento cumbre del orgasmo sin activar el reflejo de la eyaculación. En los dos próximos capítulos explicaremos, paso a paso, cómo separar exactamente el orgasmo de la eyaculación y cómo extenderlo por todo el cuerpo. Pero comprobemos primero que los hombres, al igual que las mujeres, pueden tener orgasmos múltiples.

domingo, 15 de noviembre de 2009

TIENES LA PRUEBA EN TUS PANTALONES

Tal vez ya hayas experimentado los orgasmos múltiples. Aunque pueda parecer algo sorprendente, muchos hombres son multiorgásmicos antes de entrar en la adolescencia y empezar a eyacular.

Las investigaciones de Kinsey sugirieron que más de la mitad de los muchachos preadolescentes podían tener su segundo orgasmo poco después del primero, y que casi un tercio podían tener hasta cinco orgasmos o más, uno detrás de otro. Esto llevó a Kinsey a afirmar que «se puede alcanzar el clímax sin eyaculación.

Pero los orgasmos múltiples no están limitados a los preadolescentes. Kinsey continúa: «También hay hombres mayores, incluso de treinta años o más, que pueden igualar estos resultados».

El Dr. Herant Katchadourian, en su libro Fundamentals of human sexuality, añade: «Algunos hombres pueden inhibir la emisión de semen al tiempo que experimentan las contracciones orgásmicas: en otras palabras, tienen orgasmos sin eyacular. Tales orgasmos no parecen estar seguidos por un período refractario (pérdida de erección), lo que permite a estos hombres tener orgasmos múltiples como las mujeres.

¿Por qué la mayoría de los hombres pierden la capacidad de ser multiorgásmicos? Posiblemente, para muchos de ellos la experiencia de la eyaculación es tan intensa que eclipsa la del orgasmo, haciendo que no puedan distinguir entre ambas. Un hombre multiorgásmico describió así su primera eyaculación: «Todavía lo recuerdo con claridad. Estaba teniendo un orgasmo, lo que era habitual, pero esta vez salió bruscamente de mí un chorro de líquido blanco. Creí morir. Juré a Dios que no volvería a masturbarme, propósito que duró más o menos un día». Como el orgasmo y la eyaculación ocurren a los pocos segundos uno de otro, es muy fácil confundirlos.

Para hacerte multiorgásmico, debes aprender (o quizá reaprender) a separar entre las distintas sensaciones de la excitación y a disfrutar del orgasmo sin traspasar la cima de la eyaculación. Entender que el orgasmo y la eyaculación son dos cosas diferentes te ayudará a distinguirlas en tu cuerpo.

viernes, 13 de noviembre de 2009

ORGASMO FEMENINO

Una buena relación sexual que culmina con el orgasmo, desencadena en las mujeres una gran sensación de goce, placidez y relajación; también promueve tónicos saludables: ejercita los músculos de la vagina y la actividad muscular en general, así­ como las articulaciones. Aumenta la circulación sanguí­nea, incrementa la actividad de la glándula pituitaria, estimula la tiroides y origina las secreciones de los ovarios y de las glándulas adrenales, además de ser una bendita manera para bajar de peso.

La anorgasmia es una de las dificultades sexuales más comunes en las mujeres, significa la ausencia, las fallas frecuentes o por etapas del orgasmo.

Antes de la década del 70, a quienes tení­an tales trastornos, se les llamaba frí­gidas. Este término sólo se utiliza actualmente para referirse a aquellas mujeres –casos realmente raros– que no tienen apetito sexual alguno, no sienten en lo absoluto deseos de contactos sexuales con nadie ni logran excitación ante los estí­mulos eróticos.

Lo cotidiano es que un número no despreciable de mujeres gusten de la compañí­a amorosa de su pareja, disfruten de las caricias y juegos sexuales, pero que, durante el coito, no alcancen el clí­max de la sensación placentera del orgasmo.

Entrando en detalles, es importante diferenciar entre anorgasmia primaria y secundaria. La primera, se refiere a las mujeres que nunca han logrado el orgasmo, con ninguna de las parejas sexuales, mientras que la segunda, abarca a aquellas que lo han tenido pero que, por etapas o con frecuencia, no logran alcanzarlo.

Mucho ha avanzado la ciencia en este campo y existen técnicas eficaces que permiten resolver una gran parte de estos conflictos. En todas las provincias del paí­s, existen consultas especializadas que atienden tales disfunciones sexuales. No siempre es una terapia fácil y sencilla, sobre todo en el caso de la anorgasmia primaria, pero las posibilidades de recuperación son altas y vale la pena intentarlo ya que, generalmente, este es uno de los problemas sexuales que la pareja no puede resolver por sí­ misma.